El Blog de la Bruja
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martes, 14 de julio de 2015
lunes, 13 de julio de 2015
la muñeca
Un año antes de su muerte, Franz Kafka vivió una experiencia muy insólita. Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada: había perdido su muñeca.
Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar.
Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:
- “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras ...“- Este fue el comienzo de muchas cartas.
Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original. Una carta adjunta explicó:
-" ‘mis viajes me han cambiado … “ -
Muchos años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca . En resumen, decía: -" Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente“- .
domingo, 12 de julio de 2015
Que no haya silencio ante una injusticia
Primer día de clase, el profesor de "Introducción al Derecho" entró en la habitación y lo primero que hizo fue pedir el nombre de un estudiante que estaba sentado en la primera fila:
- ¿Cuál es su nombre?
- Mi nombre es Nelson, Señor.
- ¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! - Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
- ¡Muy bien! - Vamos a empezar.
- ¿Para que sirven las las leyes? Preguntó el maestro - los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
- Para tener un orden en nuestra sociedad.
- ¡No! - Respondió el profesor.
- Para cumplirlas.
- ¡No!
- Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
- ¡No!
- ¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
- Para que se haga justicia - una muchacha habló con timidez.
- ¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan asquerosa del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
- A fin de salvaguardar los derechos humanos ...
- Bien, ¿qué mas ? - Preguntó el maestro.
- Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien ...
- Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
"Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?"
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
- Quiero una respuesta por unanimidad!
- ¡No! - Todos contestaron con una sola voz.
- Se podría decir que he cometido una injusticia?
- ¡Sí!
- ¿Y por qué nadie hizo nada al respecto? Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas? Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia. Todos . No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson - dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.
- ¿Cuál es su nombre?
- Mi nombre es Nelson, Señor.
- ¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! - Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
- ¡Muy bien! - Vamos a empezar.
- ¿Para que sirven las las leyes? Preguntó el maestro - los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
- Para tener un orden en nuestra sociedad.
- ¡No! - Respondió el profesor.
- Para cumplirlas.
- ¡No!
- Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
- ¡No!
- ¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
- Para que se haga justicia - una muchacha habló con timidez.
- ¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan asquerosa del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
- A fin de salvaguardar los derechos humanos ...
- Bien, ¿qué mas ? - Preguntó el maestro.
- Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien ...
- Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
"Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?"
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
- Quiero una respuesta por unanimidad!
- ¡No! - Todos contestaron con una sola voz.
- Se podría decir que he cometido una injusticia?
- ¡Sí!
- ¿Y por qué nadie hizo nada al respecto? Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas? Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia. Todos . No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson - dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.
Aprendan: Cuando no defendemos nuestros derechos, se pierde la dignidad y la dignidad no puede ser negociada.
viernes, 10 de julio de 2015
jueves, 9 de julio de 2015
Los locos son ellos
“No, yo no soy
un loco.
Locos son
ellos, que no saben danzar bajo la lluvia
y sentir las
caricias que viajan en el viento,
que no se
detienen a escuchar las historias de las flores,
que no cantan
con la música de las aves.
Locos son
ellos que dicen temerle al lunes
pero no viven
ni martes ni miércoles ni toda la semana.
Locos son
ellos con sus falsas sonrisas y su amargura interna,
con sus besos
fríos y sus amores a medias.
con sus
amistades fingidas
y eternidades
de instantes.
Locos son
ellos que andan de prisa sin saber a donde van,
que destruyen
el mundo
al que
hipócritamente llaman hogar,
que miran al
cielo
pero olvidan
extender los brazos y volar.
Locos ellos
que apresan el pasado y se preocupan del futuro
dejando de lado
el hoy.
Locos ellos
que no conocen el peso de un sueño en las manos,
el valor de
una sonrisa sincera,
el calor de
una caricia espontánea,
la quietud de
un momento en calma.
No, yo no soy
un loco,
locos son
ellos que no saben vivir..."
(Juan Cabello)
martes, 7 de julio de 2015
Anécdota
Cuando Gandhi estudiaba derecho en la
University College de Londres, un profesor de apellido Peters le tenía
animadversión; pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy
comunes sus encuentros:
Un día Peters estaba almorzando en el comedor de
la Universidad y el alumno viene con su bandeja y se sienta a su lado; el
profesor, altanero, le dice: "Señor Gandhi, Ud. no entiende... Un puerco y
un pájaro, no se sientan a comer juntos"; a lo que éste contesta:
"Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando" y se cambió de
mesa... El Señor Peters verde de rabia, decide vengarse en el próximo examen;
pero, el alumno responde con brillantez a todas las preguntas... Entonces, le
hace la siguiente interpelación: "Señor Gandhi, Ud. va caminando por la
calle y se encuentra con una bolsa, dentro de ella está la sabiduría y mucho
dinero, ¿Cuál de los dos se lleva?"... Gandhi responde sin titubear:
"¡Claro que el dinero profesor!"... El profesor sonriendo le dice
"Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"...
Gandhi responde: "Cada uno toma lo que no tiene profesor"... El
profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: "I d i o t
a" y se la devuelve al joven Gandhi... Gandhi toma la hoja y se sienta...
Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice: "Señor Peters,
Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota..."
lunes, 6 de julio de 2015
jueves, 2 de julio de 2015
miércoles, 1 de julio de 2015
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