El Blog de la Bruja

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s谩bado, 12 de septiembre de 2026

jueves, 27 de agosto de 2026

en la Escuela de la vida, nadie te pregunta si quieres inscribirte.

Basta con nacer y ya est谩s matriculado. 

No hay uniformes ni pupitres asignados. 

Y el a帽o escolar, nunca termina.

Lo curioso es que, en esta Escuela , somos alumnos y Profesores.

 Donde el gran maestro, es el tiempo: ese Profesor exigente, paciente y a veces severo. 

No avisa de los ex谩menes.

Un d铆a te despiertas y ah铆 est谩 el examen en el pupitre. 

Y si no has estudiado, no tiene sentido pedir un nuevo examen. 

Algunas materias son f谩ciles:

* * El amor,

* * La amistad, 

* * La alegr铆a. 

Otras requieren m谩s esfuerzo:

* * La paciencia,

* * La tolerancia, 

* * El perd贸n.

Tambi茅n hay materias que preferir铆amos NO cursar: 

* * el dolor, 

* * la p茅rdida,

* * la soledad. ,

* * la enfermedad 

Pero es a trav茅s de ellas que el aprendizaje se profundiza,

El Director de la Escuela, es DIOS, tiene una forma muy particular de preparar las clases. 

A veces ense帽a desde el cari帽o; otras, desde la dificultad.

Y as铆 acumulamos calificaciones, sin una boleta impresa, pero con un registro invisible en nuestros corazones. 

En el conflicto, aprendemos a valorar la paz.

En la escasez, descubrimos lo suficiente. 

Al presenciar la injusticia, practicamos la empat铆a. 

Y en la vida diaria, aprendemos el dif铆cil arte de AMAR AL PR脫JIMO , un Curso, que algunos repiten durante a帽os, sin llegar a dominar.

En esta Escuela, No hay vacaciones.

No suena la campana para terminar el d铆a.

Cada d铆a es una nueva lecci贸n.

Y quiz谩s, el Diploma final sea la serenidad de mirar atr谩s y decir:¡Aprend铆! Comet铆 errores, pero ¡aprend铆!

Vive esta lecci贸n hasta el 煤ltimo cap铆tulo.

AUTOR: T煤 y nadie m谩s que t煤.

mi茅rcoles, 26 de agosto de 2026

mi茅rcoles, 5 de agosto de 2026

compa帽ias invisibles - An贸nimo

Hoy amaneci贸 lloviendo.

La casa todav铆a estaba envuelta en ese silencio suave, que s贸lo conocen las ma帽anas de lluvia.

La cafetera comenz贸 a cantar en la cocina.

Las plantas del jard铆n brillaban cubiertas de peque帽as gotas como si alguien hubiera pasado la nochecolg谩ndoles diminutos espejos.

Y yo, con la taza tibia entre las manos, sent铆 que estaba entrando en uno de esos d铆as que no tienen prisa por llegar a ninguna parte…

Fue entonces cuando aparecieron.

No los vi. Pero all铆 estaban.

Los reconoc铆 por la forma en que el alma se acomoda cuando ciertas compa帽铆as llegan.

Garc铆a M谩rquez se sent贸 junto a las bugambilias y convirti贸 la niebla de la ma帽ana, en algo parecido a un hechizo.

Benedetti camin贸 despacio por la cocina, dejando palabras sencillas sobre la mesa, como quien deja pan reci茅n horneado.

Cort谩zar abri贸 una ventana invisible y permiti贸 que entraran todos los mundos posibles.

Y Sabines… Sabines se qued贸 observando la lluvia. Sin decir nada. Porque hay silencios que tambi茅n escriben poes铆a.

M谩s tarde llegaron los pintores.

Monet se entretuvo contemplando el jard铆n mojado. Parec铆a feliz viendo c贸mo la luz cambiaba de color sobre los p茅talos empapados.

Van Gogh se rob贸 un pedazo de cielo grisy lo llen贸 de movimiento. Hasta las nubes parec铆an respirar.

Frida apareci贸 entre las macetas. Firme. Hermosa. Indomable. Como esas flores que siguen creciendo, aunque el viento intente doblarlas.

Y mientras el d铆a avanzaba,

la m煤sica comenz贸 a recorrer los pasillos.

Serrat acomod贸 recuerdos sobre las repisas.

Silvio llen贸 los rincones de preguntas.

Y Sabina… Sabina convirti贸 la lluvia en una vieja historia, que daba gusto escuchar otra vez.

Entonces comprend铆 algo, que tal vez la riqueza de una vida no se mide por lo que poseemos.

Tal vez se mide por todas las bellezas que hemos permitido entrar.

Los libros que nos cambiaron. Las canciones que nos rescataron. Los cuadros que nos ense帽aron a mirar. Las palabras que llegaron justo cuando m谩s las necesit谩bamos.

Porque despu茅s de tantos a帽os, todos ellos viven aqu铆. En mis gestos. En mi forma de contemplar una flor. En la manera en que observo el cielo. En la costumbre de emocionarme todav铆a, cuando la lluvia toca las ventanas.

Y mientras terminaba mi caf茅, entend铆 que nunca he estado solo.

Llevo una peque帽a biblioteca en el alma.

Un museo entero en la memoria.

Y una colecci贸n de canciones, haciendo guardia junto al coraz贸n.

Qu茅 maravilla, llegar a cierta edad y descubrir que la vida, adem谩s de a帽os, tambi茅n nos regala compa帽铆as invisibles.

Esa que aparece en las ma帽anas lluviosas, se sienta a nuestro lado, y nos recuerda, sin decir una sola palabra, todo lo hermoso que hemos vivido…!

viernes, 31 de julio de 2026

domingo, 19 de julio de 2026

mi茅rcoles, 15 de julio de 2026

domingo, 28 de junio de 2026

Cuando la tierra tiembla, habla el alma de un pa铆s. - Dr Dandry Leonardo Oma帽a Casanova

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Hay d铆as en que la tierra decide recordarle a los hombres que no son due帽os del mundo, sino apenas hu茅spedes de paso. Entonces el suelo, que parec铆a firme e inmutable, se estremece con una fuerza antigua, y en apenas unos segundos desaparece la ilusi贸n de control que tanto trabajo nos cuesta construir.

Cuando la tierra tiembla, no solo se sacuden las monta帽as. Tambi茅n tiemblan las certezas, las soberbias, los orgullos y las diferencias que durante a帽os parec铆an insalvables.

He visto c贸mo, despu茅s de un terremoto, ya nadie pregunta por la ideolog铆a del vecino antes de ayudarlo a levantar un muro. Nadie exige un apellido antes de ofrecer un vaso de agua. Las manos no distinguen entre ricos y pobres cuando deben remover escombros para buscar vida.

Es entonces cuando habla el alma de un pa铆s, esa que nunca miente.

Los edificios pueden desplomarse, pero tambi茅n caen los prejuicios. Las calles se llenan de polvo, pero los corazones descubren una claridad que la rutina hab铆a enterrado. De pronto comprendemos que aquello que cre铆amos indispensable era apenas accesorio, y que la verdadera riqueza siempre estuvo en la solidaridad de quienes caminan a nuestro lado.

Resulta parad贸jico que sea la fragilidad la que despierte nuestra mayor fortaleza.

Las madres abrazan con m谩s fuerza a sus hijos. Los ancianos vuelven a sentirse necesarios contando historias de otros tiempos dif铆ciles. Los j贸venes descubren que el hero铆smo no siempre lleva uniforme; muchas veces viste ropa sencilla y manos cansadas.

En esas horas de incertidumbre aparecen los h茅roes silenciosos, el bombero que no duerme, la enfermera que olvida su propio miedo, el vecino que cocina para todos, el muchacho que carga sobre sus hombros a un desconocido, el sacerdote que consuela, el maestro que organiza a los ni帽os, el voluntario que nunca pregunta a qui茅n ayuda.

Ellos son la verdadera arquitectura moral de una naci贸n.

Con el tiempo, las grietas de las paredes se reparan. Se levantan nuevas viviendas, se reconstruyen puentes y regresan los mercados y el bullicio de las ciudades. Pero hay una grieta que permanece abierta en la memoria colectiva: la que nos recuerda que la vida puede cambiar en un instante y que ninguna obra humana es tan s贸lida como la compasi贸n.

Pienso que por eso los pueblos que han sobrevivido a grandes terremotos desarrollan una sensibilidad distinta. Aprenden que la verdadera estabilidad no est谩 en el cemento, sino en la confianza mutua; no en la altura de los edificios, sino en la profundidad de los valores.

Cuando la tierra tiembla, la naturaleza no castiga ni premia. Simplemente nos recuerda nuestra condici贸n humana.

Y as铆 mientras las placas tect贸nicas escriben su historia bajo nuestros pies, otra historia se escribe sobre la superficie: la de un pueblo que decide levantarse una vez m谩s.

Porque un pa铆s no se mide por la magnitud del sismo que soporta, sino por la dignidad con la que vuelve a ponerse de pie.

Al finalizar, cuando cesa el temblor y el silencio vuelve a ocupar las calles, queda una lecci贸n imposible de olvidar. La tierra habla con su fuerza, pero el alma de un pa铆s responde con su humanidad.


lunes, 15 de junio de 2026

martes, 9 de junio de 2026

viernes, 22 de mayo de 2026

martes, 5 de mayo de 2026

lunes, 20 de abril de 2026

s谩bado, 18 de abril de 2026

martes, 7 de abril de 2026

s谩bado, 4 de abril de 2026

Gracias Antonio


Pusiste en canci贸n la historia de mi amor, 

un amor que lleg贸 a mi vida el 28 de mayo del 2025 

y que vivir谩 en m铆 en esta y todas las vidas que tenga que vivir

¡¡¡Por Siempre!!!

viernes, 3 de abril de 2026

muy cierto

 


disfruta

 


recuerdalo

 


correeeeee

 


revisa el amor que estas dando

 


desapego

Hay un hermoso verso en el Bhagavad Gita que dice: 

El desapego no es que no poseas nada. El desapego es que nada te posea a ti. El desapego a menudo se percibe como distanciarse de uno mismo de todo. Pero en verdad, la forma m谩s elevada de desapego se encuentra en estar cerca de todo sin permitir que te consuma o te controle.

todos