El Blog de la Bruja

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martes, 5 de mayo de 2026

miércoles, 8 de abril de 2026

viernes, 27 de marzo de 2026

jueves, 19 de marzo de 2026

historia de la máscara del Teatro Noh (japones) - reflexión de Juan Pablo Gaviria

Cuando tenía unos 8 años, un actor japonés llamado Nakamura hizo algo que cambió la historia del teatro Noh. En el teatro Noh, los actores usan máscaras. Máscaras talladas en madera, con expresiones fijas: tristeza, alegría, furia, paz. Nakamura llevaba décadas actuando con una misma máscara. Un día, durante un ensayo, intentó quitársela. No pudo. No porque estuviera pegada, sino porque su cara había empezado a tomar la forma de la máscara. Años de sostener esa expresión habían ido, literalmente, moldeando sus músculos faciales. La máscara y su cara ya eran la misma cosa.


La mayoría de nosotros hicimos algo parecido.

De niños, alguien nos dijo algo:

"No llores, eso es de débiles."

"No hagas eso, qué van a pensar."

"Sé fuerte."

"No seas tan sensible."

"En esta familia no se habla de eso."

Y pusimos una máscara. Al principio era incómoda. Se sentía rara, extraña. Pero la fuimos usando tanto, tanto, tanto... que dejó de sentirse como una máscara, a sentirse como nuestra cara.

El problema no es ponerse la máscara. El problema es olvidar que la tienes puesta. Porque cuando olvidas que llevas máscara...empiezas a vivir dentro de la máscara. Y la vida dentro de una máscara se siente vacía.

Funcional, tal vez.

Productiva, quizás.

Pero vacía.



miércoles, 11 de marzo de 2026

martes, 3 de marzo de 2026

lunes, 2 de marzo de 2026

lunes, 9 de febrero de 2026

miércoles, 4 de febrero de 2026

martes, 18 de noviembre de 2025

si quieres una esposa sé un buen esposo

1. Si quieres que tu esposa te haga el amor a menudo, entonces cuida de su corazón. No puedes maltratar a tu esposa y lastimarla y luego esperar sexo grande y frecuente.
2. Si quieres que tu esposa te respete, entonces tienes que hacer cosas respetables y admirables. No puedes deshonrarla y avergonzarla y luego esperar que excuse tu mala conducta con un respeto general. No puede someterse a la tortura.
3. Si quieres que tu esposa se sienta segura contigo y se abra a ti, entonces tienes que dejar de abusar emocional y físicamente de ella. No puedes infundir miedo y preguntarte por qué ella se protege de ti.
4. Si quieres que tu esposa disfrute de la intimidad contigo, entonces tienes que mantener la higiene oral y corporal. No puedes esperar que tu esposa disfrute besándote y jugando con tu pene, sin embargo hueles a sudor, no te duchas, no te lavas los dientes y hueles a cigarrillo, hierba o alcohol.
5. Si quieres que tu esposa deje de quejarse, entonces tienes que dejar de repetir los mismos errores. Ella se queja porque tiene que llamarte cuando haces mal, ya que cree que puedes ser mejor.
6. Si quieres que tu esposa sea financieramente transparente contigo y que deje de tomar decisiones financieras a tus espaldas, entonces necesitas empezar a mostrar responsabilidad financiera. Mientras sigas siendo imprudente, ella ahorrará e invertirá sin tu conocimiento para proteger su futuro y el de los niños.
7. Si quieres que tu esposa presuma de ti ante la gente, entonces haz cosas que la hagan sentir orgullosa. Ella no puede fingir que eres un gran hombre y aún no lo eres.
8. Si quieres que tu esposa deje de regañar y de ser malhumorada, entonces necesitas hacer tiempo para pasarla con ella y hacerla sentir especial. Una mujer regaña y se vuelve gruñona cuando se siente descuidada. Una esposa amada brilla.
9. Si quieres que tu esposa deje de pelear contra tus amigos, entonces necesitas dejar de rodearte de los amigos equivocados y permitir que tus amigos te alejen de tu familia. Tu esposa solo te está protegiendo.
10. Si quieres que tu esposa esté orgullosa de ser tu esposa, entonces tienes que hacer cosas que la hagan decir "Sí" a diario. No esperes que esté satisfecha con el título de esposa sólo porque use tu anillo, tenga un certificado de matrimonio o tenga tus hijos/hijos.

11. Si quieres que tu esposa te ayude y te apoye, entonces necesitas tener una visión y compartirla con ella. Una mujer sólo puede ayudar a un hombre que sabe a dónde va y da su espacio para construir con él. 

martes, 1 de julio de 2025

y cuando llega el buen amor...porque llega...

Cúrate, mijita… no del amor, sino del vacío que confundiste con amor.”

Hay algo que muchas mujeres cargan sin ponerle nombre: una especie de hambre emocional, un deseo profundo de ser elegidas, de ser vistas, de ser por fin “la importante” para alguien. Y cuando esa herida no se reconoce, lo que parece amor… es solo una forma de llenar lo que hace falta por dentro.

Es como si tu corazón tuviera frío desde niña, y buscaras una cobija en cualquier lugar, incluso si está sucia o rota. Pero cuando sanas, cuando te haces cargo de ese frío interno, ya no aceptas cualquier abrigo. Aprendes a tejer el tuyo, con tu amor, tu respeto, tu presencia.

Curarte no significa endurecerte. Significa dejar de entregarte a quien no sabe sostenerte. Significa ponerle fin a la espera eterna de que alguien de afuera venga a darte lo que tú misma puedes empezar a construir.

Y entonces, cuando llega el amor —porque llega, y llega bien cuando tú ya estás bien— ese amor no duele, no exige pruebas, no castiga tu independencia. Ese amor es elección, no necesidad. Es alegría, no ansiedad.


 

conexión


 

lunes, 26 de mayo de 2025

“cúrate, mijita… no del amor, sino del vacío que confundiste con amor.”

Hay algo que muchas mujeres cargan sin ponerle nombre: una especie de hambre emocional, un deseo profundo de ser elegidas, de ser vistas, de ser por fin “la importante” para alguien. Y cuando esa herida no se reconoce, lo que parece amor… es solo una forma de llenar lo que hace falta por dentro.
Es como si tu corazón tuviera frío desde niña, y buscaras una cobija en cualquier lugar, incluso si está sucia o rota. Pero cuando sanas, cuando te haces cargo de ese frío interno, ya no aceptas cualquier abrigo. Aprendes a tejer el tuyo, con tu amor, tu respeto, tu presencia.
Curarte no significa endurecerte. Significa dejar de entregarte a quien no sabe sostenerte. Significa ponerle fin a la espera eterna de que alguien de afuera venga a darte lo que tú misma puedes empezar a construir.
Y entonces, cuando llega el amor —porque llega, y llega bien cuando tú ya estás bien— ese amor no duele, no exige pruebas, no castiga tu independencia. Ese amor es elección, no necesidad. Es alegría, no ansiedad.