¿Y si nuestra religión fuéramos vos y yo?
¿Y si nuestra práctica fuera nuestra vida?
¿Y si nuestros rezos fueran nuestras palabras?
¿ Y si el templo fuera la Tierra?
¿Y si los bosques fueran nuestra iglesia?
¿Y si el agua bendita fueran los lagos, ríos y océanos?
¿Y si la meditación fueran nuestras relaciones?
¿Y si la Maestra fuera la Vida?
¿Y si la sabiduría fuera auto conocimiento?
¿Y si el amor fuera el centro de nuestro ser?

















































