El Blog de la Bruja
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sábado, 5 de enero de 2013
viernes, 4 de enero de 2013
jueves, 3 de enero de 2013
miércoles, 2 de enero de 2013
Helado para el alma - Anónimo
La semana pasada llevé a mis niños a un
restaurante. Mi hijo de 6 años de edad preguntó si podía dar las gracias.
Cuando inclinamos nuestras cabezas el dijo: "Dios es bueno, Dios es
grande. Gracias por los alimentos, yo estaría aún más agradecido si Mamá nos
diese helado para el postre. Libertad y Justicia para todos. Amén"
Junto
con las risas de los clientes que estaban cerca, escuché a una señora comentar:
"Eso es lo que está mal en este país, los niños de hoy en día no saben
cómo orar, pedir a Dios helado... ¡Nunca había escuchado esto antes!"
Al
oír esto, mi hijo empezó a llorar y me preguntó: "¿Lo hice mal? ¿Está
enojado Dios conmigo? Sostuve a mi hijo y le dije que había hecho un
estupendo trabajo y Dios seguramente no estaría enojado con él.
Un señor de edad se aproximó a la mesa. Guiñó su
ojo a mi hijo y le dijo: "Llegué a saber que Dios pensó que aquella fue
una excelente oración".
¿En serio? - Preguntó mi hijo. - ¡Por supuesto!
Luego en un susurro dramático añadió, indicando a la mujer cuyo comentario
había iniciado aquel asunto: "Muy mal, ella nunca pidió helado a Dios. Un
poco de helado, a veces es muy bueno para el alma".
Como era de esperar, compré a mis niños helados al
final de la comida. Mi hijo se quedó mirando fijamente el suyo por un momento y
luego hizo algo que nunca olvidaré por el resto de mi vida. Tomó su helado y
sin decir una sola palabra avanzó hasta ponerlo frente a la señora. Con una
gran sonrisa le dijo: "Tómelo, es para usted. El helado es bueno para el
alma y mi alma ya está bien".
martes, 1 de enero de 2013
☆ ORACIÓN DEL PERDÓN ☆
Las lágrimas que derramé, yo perdono. El sufrimiento y las
decepciones, yo perdono. Las traiciones y mentiras, yo perdono. Las calumnias y las intrigas, yo perdono.
El odio y la persecución, yo perdono.
Los golpes que me dieron, yo perdono.
Los sueños rotos, yo perdono. Las esperanzas muertas, yo perdono. El desamor y la envidia, yo perdono. La indiferencia y la mala voluntad, yo
perdono. La injusticia en el
nombre de la justicia, yo perdono. La ira y el maltrato, yo perdono. El abandono y el olvido, yo perdono. El mundo con toda su maldad, yo perdono.
Ella baja los brazos, abre los ojos y
coloca sus manos en su rostro.
Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.
- No he terminado todavía.
Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.
La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.
La rebeldía, la sustituyo con la música que sale de mi violín. El dolor lo sustituyo con olvido. La venganza, la sustituyo con victoria. Seré capaz de amar por encima del desamor. Dar incluso cuando estoy despojada de todo.
Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos. Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando. Creer incluso cuando estoy desacreditada.
Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:
- Hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad.
Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.
- No he terminado todavía.
Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.
La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.
La rebeldía, la sustituyo con la música que sale de mi violín. El dolor lo sustituyo con olvido. La venganza, la sustituyo con victoria. Seré capaz de amar por encima del desamor. Dar incluso cuando estoy despojada de todo.
Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos. Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando. Creer incluso cuando estoy desacreditada.
Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:
- Hágase tu voluntad. Hágase tu voluntad.
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