El manto
Unos ricos donantes invitaron a un banquete al Maestro Ikkyú... Éste llegó vestido con ropas de mendigante.El anfitrión, sin reconocerlo, lo hizo a un lado y le dijo: “No podemos tenerte en el umbral. Esperamos en cualquier momento al famoso Maestro Ikkyú”.El Maestro volvió a su casa, cambió sus ropas por el manto ceremonial y se presentó nuevamente.Fue recibido con respeto e introducido en la sala del banquete.Allí se quitó el manto, lo acomodó sobre el cojín que le habían reservado y dijo: “Supongo que has invitado al manto, ya que a mí me echaste hace un momento”...Luego se marchó.
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