Hablar de calidad humana es cuidar
nuestros vínculos con los demás.
Necesitamos rehacer nuestros vínculos
humanos.
Es triste leer un libro y
no tener a alguien con quien
comentarlo,
es doloroso sentirse preocupado y no
contar
con una persona a quien abrirle el
corazón.
¿Para qué tener lo que no se puede
compartir?.
Ni las cosas ni el dinero poseen valor intrínseco.
El valor de lo material esta en su aplicación,
en el servicio a alguien más o la convivencia con alguien más.
La belleza de tener está en compartir.
La magia de luchar por una prosperidad económica, estriba,
ni más ni menos, en poder ver sonreír a alguien
a quien le damos
el privilegio de disfrutar lo que ganamos.
Eso es parte de la naturaleza humana: dar, convivir, amar,
servir…ayudar.
¡HAZLO!.

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